La noche de Laura y Aníbal
Agosto 1, 2008

Laura Bozzo estaba confundida aquella noche en la que salió con el brazo derecho puesto en el flanco izquierdo y una ceja del otro lado haciendo esquina casi con la sien.
Eso le pasaba por vestir las piezas de su cuerpo puestas sobre la cama y no colocadas ya, como siempre le había recomendado Jack el Destripador, su literalmente entrañable amigo.
Pero esta vez los grititos, el farfullar excitado, el alboroto de su almita podrida se justificaban ampliamente: el mismísimo Aníbal Lecter la había invitado a cenar un policía neoyorquino en una suite del hotel Plaza. La entrada y el postre serían una sorpresa.
Hablaron, como en los viejos tiempos, de sus últimas presas, del incorregible Jack, que acababa de secuestrar la mitad de un banquero alemán y se había atrevido a pedir rescate por pieza entera, y de lo vulgar que se había puesto la cosa en el Perú con la moda esa de aserrar gente en los sótanos del Pentagonito.
-¡Cómo puedes vivir en un país así!- dijo Aníbal.
-Es por dinero, sólo por el dinero –contestó Laurita compartiendo el asco de su amigo.
Laura y Aníbal se habían conocido poco después de estallada la Revolución Francesa, con ocasión de la decapitación del conde Gobineau (dificultada por la incompetencia del verdugo, a quien Aníbal tuvo que ayudar con una sugerencia magistral).
Laurita, que había sido testigo de tan talentosa asesoría, se enamoró a primera vista.
El amor y el crimen, la puerca exquisitez y la insaciabilidad, los charcos y el infortunio vestido de mil maneras, la lascivia y el arte del malherir sin rematar, en fin, los habían visto juntos en la última gran peste de Venecia (1796), durante la batalla de Marengo –donde, infiltrados en el cuerpo médico, sellaron la suerte de los austriacos–, ante el estrangulamiento del zar Pablo (11 de marzo de 1801), y a lo largo de la diseminación de la fiebre amarilla entre las tropas del general Leclerc, enviado por Napoleón a sofocar una de las tantas rebeliones de Haití.
-Sabía mal pero era pasable. Creo que la fiebre amarilla terminó de amargarlo –diría Aníbal de Leclerc muchos años después.
El asunto es que Laurita y Aníbal tuvieron una conversación de lo más divertida, amenizada por un piqueíto de orejitas dulces y deditos de queso.
Un mayordomo, que tenía un garfio en el muñón del brazo derecho y al que Aníbal presentó con el extraño nombre de Raúl Modenesi, trajo por fin el banquete prometido.
En la mesa esperaban un consomé con tenues hilachas de novicia (la primera sorpresa), el ya anunciado adobo de policía de Manhattan, y un postre que ni siquiera el hediondo cerebro de Laurita hubiese podido imaginar: “Suspiro limeño con su procedencia”, majestuoso invento que Aníbal encontró entre las pertenencias de un inquisidor portugués a quien se había comido a la sal.
Y todo regado por un vino rumano que ardía como se debe.
Lo que sucedió después de esa cena no es dable de contarse en un periódico leído por seres humanos. Quizá lo único digno de decirse es que al día siguiente esa suite estaba tan desordenada por el odio y el placer equívoco que Laurita jamás pudo encontrar su segundo talón. Pero había sido feliz. Espantosamente feliz. Como casi siempre.
Sacado del Blog de Cesar Hildebrandt y a su vez (Del libro “Biografías Apócrifas”, de pronta aparición).


Comentario by odio a laura bozzo — Agosto 4, 2008 (8:34 am)
laura bozzo es la peor cosa que le pudo pasar al peru, nos deja mal ante todos y dice que ella refleja la realidad del peru
Comentario by laura ctm — Agosto 4, 2008 (8:35 am)
Laura de mierda nos deja como basura en todo el mundo!
Comentario by laura = mierda — Agosto 4, 2008 (8:36 am)
no solo debe quitarsele la visa a usa tb la del peru, nadie la quiere en el peru que vaya y no vuelva mas!
Comentario by caca bozzo — Agosto 4, 2008 (8:38 am)
vieja csm hasta el culo, asquerosa como ella es una basura quiere que el muncdo piense que todos los peruanos son caca como ella
Comentario by Cristhian Suarez — Agosto 4, 2008 (8:39 am)
Por favor no ttraten mal a mi mecenas, gracias a ella me puedo dar la gran vida, pero como ya le quite toda su plata ahora si me puedo quitar a tirarme buenas flacas y dejar a esa escoba vieja
Comentario by muere laura bozzo — Agosto 4, 2008 (8:41 am)
me da lastima ver como alguien puede odiar tanto a su pais y dejarlo en tanta verguenza
Comentario by pppppp — Agosto 4, 2008 (8:42 am)
que mas se puede decir de la principal traidora a la patria, solo que puede irse apra no volver no creo que ni su infeliz la extrañe ahora que ya le quito lo que pudo
Comentario by clau — Agosto 4, 2008 (8:46 am)
vieja mala, te pasaste todo creen que no tenemos dientes, que damos pena y que el peru es oficialmente la tierra del carrito de sandwichs, que creeran que solo se puede comer salchipapas en el peru, malogras el turismo, la verdad no deberia volver no creo que nadie te quiera en este pais.
Comentario by Panelista — Agosto 4, 2008 (8:47 am)
gracias laura por mi carrito sanguchero y solo me costo mi dignidad, gracias de verdad!
Comentario by sin dientes — Agosto 4, 2008 (8:49 am)
laura cuando hacemos la temporada siguiente que ya se me cayeron lo dientes, vieja basura
Comentario by HUERFANO — Agosto 4, 2008 (12:04 pm)
LAURA BASTARDA DEBERIAS QUEMARTE EN EL INFEIRNO POR ESTAFADORA. BASURA, ODIODA, HDP
Comentario by Laura Bozzo =( — Agosto 4, 2008 (12:07 pm)
es la mujer mas odiada del peru, deberia quedarse donde esta, y puedo apostar que cuando muera nadie llorara su entierro
Comentario by javier — Agosto 5, 2008 (11:39 am)
laura bozzo es lo peor que le pudo pasar al peru, realmente es lo peor que tenemos para mostrar al mundo, deberia irse y no volver mas no creo que nadie la extrañe
Comentario by LECTOR — Agosto 8, 2008 (8:23 pm)
ME QUEDÉ SORPRENDIDO AL LEER ESTE POSTEO, REALMENTE MUY INTELIGENTE SU AUTOR, MUY CULTO Y UN GRAN ESCRITOR.
RESPECTO A LAURA, JAJAJAJAJA… ESTUVO BUENA LA COSA.
Comentario by marcos — Agosto 11, 2008 (9:31 am)
laura bozzo solo merece una cosa…morir
Comentario by Tito — Agosto 15, 2008 (9:05 am)
Laura es la basura del Peru, no de Sudamerica! del mundo, simplemente que desaparezca